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Susana Joma

Fotografías cortesía de Johanna Segovia

CIMARyL UFG se prepara para usar método ADN ambiental en el registro de especies marinas en El Salvador

En un nuevo paso a la innovación el equipo del Centro de Investigaciones Marinas y Limnológica (CIMARyL), de la Universidad Francisco Gavidia (UFG), se preparan para incorporar el método de ADN ambiental para mejorar el proceso de investigación a las especies que habitan en las costas salvadoreñas, y poder tener información más precisa sobre ellas y favorecer su protección. 

La bióloga marina Johanna Segovia, coordinadora del CIMARyL, expresó que en el país serían los primeros en comenzar a utilizar esta herramienta de ADN ambiental, que ha comenzado a tomar auge en la región centroamericana. 

En países como Reino Unido, Francia, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Australia y diversas naciones asiáticas, esta tecnología se emplea activamente en la investigación de ecosistemas acuáticos. Su aplicación abarca el estudio de ríos, lagos y océanos, facilitando el monitoreo de biodiversidad, desde peces y anfibios hasta mamíferos marinos y microorganismos. 

En el caso de la UFG, Segovia asegura que «la técnica será utilizada en (el) marco a dos proyectos de biodiversidad que lideramos desde el CIMARyL. El primero se titula “ADN: Descubriendo la Vida Secreta para la Conservación de Nuestro Océano”, para este proyecto tenemos un acrónimo que es “MAREADN: Monitoreo de Arrecifes y Recursos con ADN”. El segundo proyecto es “Carcinofauna de El Salvador”, para el cual también tenemos un acrónimo “Proyecto PATITAS”. 

Área Marina Protegida Los Cóbanos
Área Marina Protegida Los Cóbanos

En la actualidad, de acuerdo con lo expuesto por Segovia, ya dieron algunos pasos por ejemplo empezarlo a aplicar en los dos proyectos, en el tema del financiamiento para la adquisición de los equipos, y en la capacitación del personal científico en esta técnica. “Estimamos poder comenzar a aplicar esta metodología en nuestras investigaciones de campo a finales del año o inicios del próximo. Esto nos permitirá obtener datos para nuestros estudios de biodiversidad marina. Estamos muy entusiasmados con el potencial de esta tecnología para la conservación de nuestros ecosistemas”, aseveró la también ecóloga. 

En cada uno de los proyectos en marcha cuentan con el apoyo de varios actores nacionales e internacionales, es el caso del Laboratorio Ecology and Conservation  Science for Sustainable Seas (ECOSEAS) de la  Université Côte d’Azur, de Francia; la estación COIBA AIP, en Panamá; SIGMA Q; también líderes y comunidades costeras, así como organizaciones de la sociedad civil, e instituciones gubernamentales, entre otros. La UFG en estos proyectos no solo aportará fondos, sino también sus fortalezas institucionales. 

La UFG está construyendo y equipando los laboratorios del CIMARyL, entre ellos un laboratorio de biología molecular y calidad de agua. Este último se fortalecerá con la Alianza SIGMA Q, para la extracción del ADN y el análisis de otros datos ambientales. Sumados a estos apoyos se contará también con el del Servicio de Cooperación y de Acción Cultural América Central del Gobierno de Francia, a través del Institut de Recherche pour le Développement, también el de un programa de voluntariado y relaciones profesionales con comunidades costeras e instituciones gubernamentales. 

¿En qué consiste este método de investigación?   

La investigadora manifestó que “el ADN ambiental, o eDNA por sus siglas en inglés, se basa en la idea de que todas las especies dejan rastros de su ADN en el ambiente. En el caso de los ecosistemas acuáticos, el eDNA se encuentra en el agua, ya sea proveniente de células de la piel, escamas, heces o incluso de organismos muertos. Nosotros tomamos muestras de agua y, mediante técnicas de laboratorio, extraemos el ADN y lo analizamos para identificar las especies presentes. Es como un detective que busca huellas genéticas en el agua para revelar la biodiversidad del lugar. 

“Para implementar el análisis de ADN ambiental necesitamos equipo especializado. En primer lugar, requerimos equipos para la extracción de ADN, incluyendo centrífugas, agitadores y termocicladores. Por supuesto materiales de laboratorio como micropipetas, tubos y reactivos. Todo esto, junto con la capacitación del personal. Iremos progresando por etapas, tal como hemos venido trabajando”, precisó. El objetivo principal que tienen al incorporar este método de análisis en su proceso de investigación es generar lo que llama una línea base de la biodiversidad marina del litoral salvadoreño usando la técnica de eDNA.  

La coordinadora del CIMARyL señaló que esto les permitirá evaluar la efectividad de las medidas de conservación actuales. “Buscamos fortalecer la gestión de áreas protegidas, proporcionando datos científicos para la toma de decisiones. Además, esperamos fomentar la colaboración nacional e internacional, compartiendo nuestros hallazgos en la región. Estos proyectos contribuirán a una mejor comprensión y protección de nuestros recursos marinos”, subrayó la investigadora. 

La información que obtengan, según precisó, podrá ser la base de planificación y manejo sostenible de los ecosistemas costeros. 

Procesamiento de muestras para descripción de microestructuras
Procesamiento de muestras para descripción de microestructuras

Eficiencia y alcances 

Johanna Segovia detalló que la idea de trabajar con este recurso surgió, en primer lugar, ante la necesidad de hacer más eficientes los monitoreos biológicos que realizan desde el CIMARyL, “buscando mejorar nuestra capacidad de poder dar respuesta a los desafíos de conocer nuestra biodiversidad, comprender el funcionamiento de los ecosistemas y conocer el estado de salud de estos”. 

Según explicó, se ha identificado que al auxiliarse de este método la detección de especies, sobre todo en ambientes acuáticos, se tienen resultados más exitoso, incluso reitera que su utilización es cada vez más frecuente para desarrollar estudios de conservación, gestión de recursos y bioseguridad. Reiteró que la experiencia internacional demuestra que tiene mucha eficacia y eficiencia, lo cual es algo que motiva también a desarrollarlo en El Salvador. “Esta técnica ofrece ventajas significativas sobre los métodos tradicionales, como el muestreo visual o la captura, además proporciona una visión más completa de la biodiversidad presente en un área determinada”, expuso.      

La bióloga marina externó que otra cosa que los motivó a trabajar con este nuevo método es que, como resultado de su participación en redes internaciones de investigadores en Ciencias del Mar, les permitió acceder a colaboraciones que les están ayudando a fortalecer sus capacidades técnicas y desarrollar proyectos conjuntos. Estas redes las conectan con laboratorios con experiencia en el análisis de eDNA. 

Cuando se le consulta sobre el impacto que el proyecto tiene aseveró que “para la UFG, implementar el ADN ambiental significa un salto cualitativo en investigación marina, posicionándonos a la vanguardia en la región. A nivel nacional, esta tecnología nos permitirá generar datos para la gestión sostenible de nuestros recursos marinos. Podremos monitorear la biodiversidad de manera eficiente, detectando especies invasoras o en peligro de extinción con mayor rapidez”. 

¿Qué otras implicaciones tienen el uso de este método de análisis? Al respecto subrayó que esto permite fortalecer la toma de decisiones informadas en materia de políticas de conservación, también propicia la formación de recursos humanos especializados, con lo cual se abre nuevas oportunidades para los estudiantes e investigadores. De acuerdo con sus palabras, también significa elevar el prestigio de esta institución de educación superior y de El Salvador en el ámbito científico internacional. “Es una inversión en el futuro de la investigación y la conservación marina del país”, puntualizó Segovia con respecto a lo que significa este esfuerzo institucional. 

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